Bromelina: la enzima de la piña y su uso en suplementos
Bromelina: la enzima de la piña presente en fórmulas para las articulaciones y la digestión
¿Has notado alguna vez ese cosquilleo en la lengua después de unas cuantas rodajas de piña de más en una barbacoa? Es la bromelina en acción, y resulta que esta misma enzima tiene un número creciente de seguidores mucho más allá del postre.
¿Qué es la bromelina?
La bromelina no es un único compuesto: es un grupo de enzimas que descomponen las proteínas, presente sobre todo en el tallo de la planta de la piña y, en menor cantidad, en el propio fruto. Los curanderos tradicionales de Sudamérica y Centroamérica usaban la piña con fines medicinales mucho antes de que la ciencia llegara a explicar por qué parecía ayudar.
En el País Vasco, la piña suele verse como un clásico de la macedonia, un aro en almíbar junto a un filete o el centro del eterno debate sobre la piña en la pizza. Pero la parte con más bromelina, el corazón fibroso y el tallo, normalmente se tira, y por eso los fabricantes de suplementos la extraen y la concentran por separado.
Hoy la bromelina se vende en cápsulas independientes, se incorpora a fórmulas para las articulaciones o la digestión e incluso se usa en clínicas como gel con receta para el desbridamiento de quemaduras graves. Es una de las pocas enzimas vegetales con investigación clínica real, aunque todavía limitada.
¿Por qué la toma la gente?
Rigidez articular y molestias de la artrosis
Mucha gente toma bromelina por las molestias y la rigidez articulares asociadas a la artrosis, una afección en la que el cartílago que amortigua las articulaciones se va desgastando poco a poco. Algunos estudios pequeños han analizado la acción antiinflamatoria de la bromelina en las molestias de rodilla, sobre todo cuando se combina con otros compuestos vegetales como la curcumina. Para los profesionales que pasan largas reuniones sentados y luego se machacan en el gimnasio el fin de semana, este es uno de los usos de los que más se habla. Dicho esto, los investigadores todavía están intentando determinar qué parte del beneficio se debe a la bromelina por sí sola y cuál a las combinaciones en las que suele probarse.
Congestión nasal e hinchazón de los senos
Los inviernos húmedos y la temporada de alergia al polen no son buenos aliados de la nariz taponada, y la bromelina se ha estudiado específicamente en la sinusitis. Una revisión de decenas de estudios ha analizado cuánto duran los síntomas de congestión con bromelina, así como su posible acción sobre la hinchazón de las fosas nasales, más que sobre la infección en sí. Es uno de los pocos usos para los que los organismos reguladores señalan que existe, al menos, una base de evidencia modesta, aunque todavía en desarrollo.
Hinchazón tras un tratamiento dental o una cirugía menor
Si te han sacado alguna vez una muela del juicio, conoces la hinchazón de mejilla que viene después. La bromelina oral se ha estudiado específicamente en este contexto: las revisiones de ensayos sobre la extracción de muelas del juicio han examinado la hinchazón facial, la rigidez de la mandíbula y el dolor en los días posteriores a la intervención. También se ha analizado en relación con los moratones y la hinchazón posquirúrgicos en general, actuando por la misma vía antiinflamatoria.
Digestión de las comidas ricas en proteínas
Como la función de la bromelina es precisamente descomponer proteínas, se comercializa como ayuda digestiva: algo que tomar junto a una comida copiosa y rica en proteínas, como un chuletón a la parrilla o un cordero asado. La enzima puede ayudar a predigerir las proteínas en el entorno del estómago, aunque hasta qué punto esto se traduce en menos hinchazón abdominal en una persona sana con una alimentación media sigue siendo una cuestión abierta en la investigación.
Biodisponibilidad y absorción
Una de las cosas más sorprendentes de la bromelina es que resiste el paso por el aparato digestivo mejor de lo que cabría esperar. La mayoría de las enzimas se descomponen antes de poder hacer algo útil una vez ingeridas, pero una parte considerable de la bromelina se absorbe intacta y sigue funcionando en otras zonas del cuerpo, y esa es una de las razones por las que se ha estudiado por sus efectos más allá del intestino, como la hinchazón articular y de los senos nasales.
Esta es también la razón por la que comer piña fresca no equivale a tomar un suplemento de bromelina. La mayor parte de la enzima se concentra en el tallo y el corazón duros, la parte que suele acabar en el cubo del compost y no la pulpa dulce que se sirve en la macedonia. Una rodaja de piña en el desayuno es un capricho estupendo, pero no aporta ni de lejos cantidades equivalentes a las de un suplemento.
El calor también destruye la actividad de la bromelina, por lo que la piña cocinada o en conserva, como los aros de piña de una pizza de jamón y piña o de los platos agridulces, no aporta prácticamente nada de la actividad de la enzima, aunque el sabor se mantenga.
Aspectos básicos de seguridad
La bromelina tomada por vía oral se considera, en general, bien tolerada, y las molestias de estómago y la diarrea son los problemas notificados con más frecuencia. Algunas personas notan una sensación leve de ardor u hormigueo, sobre todo si el polvo de bromelina permanece demasiado tiempo en la boca antes de tragarlo.
La alergia es una preocupación real que conviene señalar. Como la bromelina procede de la piña, las personas con alergia a la piña, la papaya, el látex, ciertos pólenes o alimentos como el apio y el trigo pueden ser más propensas a sufrir una reacción; este patrón de reactividad cruzada está bien documentado y conviene comentarlo con un médico si se tiene alguna de estas sensibilidades.
La bromelina también puede afectar a la coagulación de la sangre, así que quien tome anticoagulantes o aspirina, o vaya a someterse a una cirugía, debe comentarlo con su médico con mucha antelación; la mayoría de las recomendaciones indican suspenderla bastante antes de cualquier intervención programada. Además, puede interactuar con ciertos antibióticos al modificar la forma en que el organismo los absorbe, lo que puede ser una ventaja o una complicación según el contexto.
Los datos de seguridad durante el embarazo y la lactancia son limitados, por lo que la mayoría de las fuentes recomiendan evitar los suplementos de bromelina en estos periodos, salvo que un profesional sanitario indique lo contrario. Como con cualquier suplemento, conviene comentárselo al médico o al farmacéutico, sobre todo si ya se toman varios medicamentos a la vez, algo habitual entre las personas mayores con enfermedades crónicas.
Fuentes alimentarias naturales
- Tallo y corazón de la piña fresca (mayor concentración, aunque rara vez se comen)
- Pulpa de piña fresca (cantidades pequeñas)
- Zumo de piña recién extraído y sin pasteurizar (el tratamiento térmico destruye la enzima)
- Ensaladas con piña o macedonias elaboradas con fruta cruda, sin cocinar
Los productos de piña cocinados, en conserva o pasteurizados con calor, habituales en muchos postres y bebidas, contienen poca o ninguna bromelina activa, ya que el calor descompone la enzima.
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Reflexiones finales
La bromelina es uno de los suplementos enzimáticos más interesantes precisamente porque no es puro bombo: existe investigación real, aunque todavía en desarrollo, sobre su uso en la hinchazón de los senos nasales, la recuperación posquirúrgica y las molestias articulares. No sustituirá al tratamiento médico de ninguna de estas afecciones, pero como opción complementaria tiene un perfil de seguridad razonablemente bueno para la mayoría de los adultos sanos.
Si te interesa probarla, el primer paso más sensato es el mismo que recomiendan las autoridades sanitarias para cualquier suplemento: consultar antes con un farmacéutico o un médico, sobre todo si tomas anticoagulantes, tienes alergias alimentarias o convives con algún problema de salud. Los profesionales jóvenes que exploran los suplementos por curiosidad deberían valorar con honestidad la evidencia modesta en lugar de esperar una panacea, y los familiares mayores que desconfían de los suplementos en general no se equivocan necesariamente al pedir pruebas primero.
Este artículo tiene fines informativos generales y no sustituye el consejo médico profesional. Consulta con un profesional sanitario cualificado antes de modificar tu alimentación o tu rutina de suplementos.
Referencias
- NIH NCCIH
https://www.nccih.nih.gov/health/bromelain - PubMed Central (NIH)
https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC8709142/ - PubMed Central (NIH)
https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC3529416/ - WebMD
https://www.webmd.com/vitamins-supplements/bromelain - Medical News Today
https://www.medicalnewstoday.com/articles/323783